Marcelo Lupis Prensa

Saturday, June 17, 2006

"El primer tema del disco"

“El primer tema del disco”. Así se llama la canción que abre el opus solista de Marcelo Lupis, y que es sencillamente desopilante. Con reminiscencias al legendario Jon Hendricks, Lupis se vuelve un vocalista (y malabarista) irrisorio, que en un completo pira y arenga a “la vagancia” y el meneo. Un modo posible de definir es este talentoso multi-instrumentista y hábil técnico de grabación, que también es cineasta y actor, sería decir que es el Kevin Johansen del jazz. Pero Shhhh (Scat.wav), en realidad, no es un disco de jazz en el más estricto de los sentidos. Aquí se conjugan una pluralidad de ritmos, con una notable y cuidada interpretación, que van desde la bossa nova al ¡rock! más potente, con notables músicos invitados: Eleonora Eubel, Jerónimo Carmona, Walter Malosetti y Walter Coronda, entre otros.

Humphrey Inzillo, La Fuga

Divino tesoro /Revista “H” Hombre, editorial Perfil


El nuevo jazz argentino: un género hecho por crooners e instrumentistas de menos de 35.

Tienen entre 20 y 35 años y eligieron no ser roqueros. Casi todos crecieron escuchando clásicos como Joni Mitchell, Nat King Cole y Ella Fitzgerald y hoy son los nombres fuertes del jazz joven argentino.
“Se trata de mostrar una imagen más relajada del jazz, sacarle el traje para que los pibes no tengan miedo de ir a ver un recital de jazz”, dice Marcos French, un corner cordobés que tiene 20 años y un disco debut (Just in time) en el que se mete con standards de Charles Mingus y Duke Ellington, pero también versiona a los Beatles y a Stevie Wonder. “A mi, como cantante, el jazz me permite sacar cosas del pop y del rock al frasear”, explica.
Desde la vereda instrumental, Marcelo Lupis (27 años) aporta: “a todos los que nos gusta la música caemos en el jazz porque es una conexión súper para tocar cualquier estilo”. Él que grabó todos los instrumentos en su disco debut (Shhhh), dice que ahora hay una tendencia al rock en las bandas de jazz. “Eso las rejuvenece y suenan más punk”.
Pero la pregunta es: ¿por qué no hicieron rock? “Yo hice de todo, en la familia somos de mente abierta”, dice ahora Pipi Piazzolla (34 años), nieto de Astor y baterista de Escalandrum, el conjunto está presentando Misterioso. Sigue: “En el jazz todos nos ponemos la camiseta y creo que en el rock es diferente, el interés pasa por la pilcha o el video”. Ligia Piro (35 años) es una de las pocas lady-crooners de la escena, pero eligió incluír un tema de Nirvana entre los standards y las bossas de su nueva placa Baby!. “El jazz todavía tiene mucho misterio”, dice ella, “y hay millones de subgéneros por explorar”.
En medio del resurgimiento del género, Pipi Piazzolla cierra: “el jazz actual está hecho por compositores que crecieron en Argentina y eso se nota, la gente se acerca más porque se siente identificada”.

Lanzamientos independientes / revista Inrockuptibles


Marcelo Lupis da rienda suelta a su plasticidad con los instrumentos y las melodías vocales en su disco Shhhh.

■[今日見たHP]Marcelo Lupis / Hatena Diary, Japón

2006-02-02
Marcelo Lupis
アルゼンチン
アルゼンチンのバンドからShhhhという新しいCDがでましたとのメールが来ていたので
ふらっとよってみました。
きちんとみてなくて、トップで流れるの聞いただけですが
アルゼンチンタンゴのような、バンドネオンの音がバックに流れ、
洒落た感じでよさそう。

Marcelo Lupis - Shhhh / Unísono

Ya desde el nombre de su nuevo disco, Marcelo Lupis implora por silencio: “Me cuesta lograrlo, por eso me lo pido constantemente”, señala. A través de doce temas propios, el cantante y violinista se da el gusto de interpretar además saxos, guitarras, flautas y percusión. Como si esto fuera poco, es también el responsable de la grabación, arreglos, mezcla y masterización. “No lo entiendo como un desafío el hecho de hacer casi todo yo, sino como una necesidad artística –explica el músico-. La grabación fue lenta, me llevó casi 3 años. Mientras seguía tocando con mucha gente: desde free jazz hasta folklore y música contemporánea”. Walter Malosetti en guitarra, Jerónimo Carmona en contrabajo, Eduardo Righetti en trompeta y Eleonora Eubel en voces hacen un destacado aporte como invitados. El disco incluye un interactivo con videos, letras, fotos y algún bonus track.Define Lupis: “Creo que es un disco que no se agota. Todos los temas tienen infinidad de capas de arreglos y son siempre disfrutables. No tiene ningún escrúpulo ni ideología política o religiosa, sorprende por su nivel compositivo, lírico e interpretativo y deja al que escucha (y a mí) con una amigable expectativa acerca de qué es lo próximo que vendrá”.
Todo terreno: Lupis es músico, compositor, productor, técnico en sonido y grabación, cineasta y actor. En su nuevo disco combina creatividad y técnica de manera original, creando excelentes canciones que, según su autor, se adaptan a “un eclecticismo más o menos organizado estéticamente”.

Perla Gabisson, Unísono

Marcelo Lupis, pidiendo silencio - El Intruso

La verdad que no lo teníamos a Marcelo Lupis en este plan.
Lo conocíamos por sus aventuras como sideman de Rubén Ferrero, por haber participado en homenajes tanto a Django Reinhardt como a Cecil Taylor, por alguna incursión en la clásica contemporánea y, básicamente, como violinista.
En su debut como solista, sin embargo, ofrece una propuesta de neto corte pop, donde además de interpretar violín, se mete con saxos, guitarras, flautas y percusión haciéndose cargo además de las voces.
Shhhh (tal el título del CD) ofrece 12 canciones de su autoría y, entre otros, lo acompañan Gabriel Daniele en guitarra y trompeta, Julián Semprini en batería, Juan Fracchi en bajos y Federico Lupis en teclados.
También hay invitados: Walter Malosetti, Jerónimo Carmona, Eleonora Eubel, Walter Coronda y Sergio Paolucci.
El disco, que Lupis además arregló, grabó, mezcló y masterizó, contiene dos logrados videos (de Shhhh y Ombligos), un bonus track en violín y voz (Sueño del tren rojo), una galería de fotos (rubro que Lupis comparte con Cecilia Ambrossetti) y las letras.
Más información en:http://www.marcelolupis.com/

Marcelo Morales, elintruso.com

Shhhh - Marcelo Lupis / Vuenosairez.com

Shhhh - Marcelo Lupis
Marcelo Lupis toca el saxofón, el violín, la guitarra, percusión y además canta. No es sorpresa entonces que alguien que combine tantos instrumentos mezcle diversos géneros en su primer disco. Las canciones de “Shhhh” son un fiel reflejo de su búsqueda: hay jazz, rock, arreglos de bossa nova, sazones de electrónica y melodías “pop”. Además de colaborar en discos de Walter Malosetti, Sandro yMarisol Otero, Lupis compuso e interpretó música para cine y obras de teatro, por lo que en muchas de las canciones imposta la voz en un tono sobreactuado. En algunos temas reina además un aire de humor absurdo, especialmente en “El primer tema del disco” y “Amor supremo”.En su primer trabajo solista (hasta ahora solo había aparecido en discos de otros artistas), este poliinstrumentista cumple bien con lo suyo. “Shhhh” cuenta con un atractivo extra: un track interactivo bien logrado con todas las letras del disco, fotos dos videoclips y un tema extra no incluido en el disco. Bastante para ser un producto independiente.

Marcelo Lupis, el Hombre Orquesta / Ciudad.com

Es compositor, productor, técnico en sonido y grabación, cineasta y actor. En su disco Shhhh, que acaba de editarse, toca todos los instrumentos. Se presenta esta noche en La Cigale.

“Toqué con muchas bandas de diferentes estilos que por ahí no tenían nada que ver con mi música y se me hacía difícil hacer algo que tuviera mi personalidad, así que este disco es un poco la canalización de esa necesidad de hacer algo con mi nombre”, cuenta Marcelo Lupis acerca de su flamante disco Shhhh. El músico no exagera cuando dice que colaboró con muchos artistas. Grabó con Sandro (tocó el violín en uno de sus discos), Rubén Ferrero, Marisa Mere, Chiche Bermúdez, Walter y Javier Malosetti, y el Grupo Scherzo, entre otros. Es compositor, productor, técnico en sonido y grabación, cineasta y actor. Estudió violín, canto lírico y guitarra. Compuso música orquestal, de cámara y de variados estilos para obras de teatro, danza, cine, televisión, y publicidad. Es sesionista de canto, violín, saxo tenor, guitarra, bajo, teclados, batería, percusión. También docente de cursos de Grabación, Producción, y Música y posee su propio estudio, sello y productora: Scat.wav. “En mi casa
siempre hubo música, empecé a componer cuando comencé a estudiar guitarra a los 9 años, ahora tengo 27 – afirma Lupis- . Después quería estudiar saxo pero no tenía plata y me dijeron que el violín era mas barato así que fui y empecé a estudiar violín. Además me encantó el sonido, no sabía que era un instrumento tan maleable, entonces empecé a abrirme y a tocar jazz”. Luego comenzó a hacer música de cámara que es su actividad paralela. Hace un par de semanas se presentó en Rosario con un trío contemporáneo (cello, pianica y violín) con el que también ha tocado en Brasil. “A la música de cámara llegué porque me gusta trabajar mucho con la
imagen. Dirijo mis video clips y hago guiones cinematográficos – cuenta Lupis-. El lenguaje audiovisual da mucho espacio para crear lo que uno quiera sin establecerse en un disco de doce canciones”. El primero de febrero de este año Marcelo Lupis editó su disco Shhhh que es una producción totalmente independiente. Salió por su propio sello Scat.wav y lo grabó en el estudio de grabación que tiene en su casa. “Grabar en tu propia casa es lo mejor que te puede pasar – expresa Lupis-. Me levanto cuando quiero y grabo cuando quiero y si tengo una idea en el medio de un sueño y me despierto literalmente vengo prendo la máquina y dormido grabo, es una ventaja. La desventaja es que, a veces uno se toma mucho tiempo. Este disco me llevó casi tres años”. En un principio, Lupis tocó todos los instrumentos que utilizó en el disco.“El disco lo grabe enteramente yo - relata Lupis- . Luego empecé a juntar a los músicos con los que saldría a tocar en vivo y regrabé partes porque me gustó mucho como sonaba este grupo. Pero básicamente en este disco toco todos los instrumentos que se escuchan: voz, guitarras, bajo, batería, saxo tenor, y hasta copas. El living estaba lleno de copas y cosas con agua”.


En Shhhh participan invitados como Walter Malossetti, Eleonora Eubel, Jerónimo Carmona, Sergio Paolucci y Walter Coronda, entre otros. El grupo con el que Marcelo Lupis interpreta el disco en vivo está formado por Gabriel Daniele (guitarra y trompeta), Juan Fracci (bajo), Julián Semprini (batería) y Federico Lupis (teclados y guitarra). Esta noche se presentan en La Cigale (25 de mayo 722), a las 22:30 en el ciclo “Los lunes están de moda”.

Marisa Mere “Ensueño” / Ciudad Internet

Marisa Mere“Ensueño” (Indep.)
Si no sabés nada de Marisa Mere y tenés su primer disco solista en las manos... probablemente correrás a escucharlo. Es que estéticamente la placa es hipnotizante... hadas, delicadeza, un aire naiff encantador, casi como si se tratara del disco de una Björk local. Marisa formó parte de Foxy Ladies y de Los Soldados del soul (junto a Miguel Zavaleta, Fernando Samalea y Patan Vidal, entre otros) y aportó su voz para los coros de distintos discos de Fabiana Cantilo y Celeste Carballo. Su placa: una colección de canciones románticas, melancólicas y dulces. Un dato: el bajo está a cargo del gran Javier Malosetti. Los temas: Una vez más, Ensueño, El amor vendrá, Otra vez, Cruzamos desiertos, Frágil corazón, Siempre, Salir a buscarte, Luz violeta, Magia, Hechicera y Verdad.La banda: Marisa Mere con Ricky Leguizamon (bajos y loops), Damián Laplace (teclados), Javier Malosetti (bajo), Marcelo Lupis (violín), Santiago Pausset (guitarras acústicas y eléctricas) y Claudio Cardone (Teclados). En la web: http://www.marisamere.com/

Desafiando al tiempo, PROYECTO Q / Diario Clarín

El coreógrafo y bailarín Luis Garay acaba de estrenar en el Centro Cultural San Martín dos obras creadas con su grupo el año pasado y reunidas bajo el nombre deProyecto Q. No hay muchos datos en el programa de mano al respecto, pero es muy posible que estas obras sean las primeras producciones de Garay y su compañía. Como sea, el trabajo en su totalidad es verdaderamente notable en cuanto a lo que revela de la capacidad de coreógrafo e intérpretes.
Quién es quién y Quiérame tienen rasgos en común: primero, la riqueza y la originalidad —y una bienvenida nitidez— del vocabulario de danza, que aunque cargado de una gran potencia física, da lugar a inesperados constrastes dinámicos; segundo, el modo de concebir el espacio escénico, construido con las acciones de los bailarines; finalmente, la tensión dramática que aportan las aceleraciones, los cortes y la dilatación de los movimientos. Es decir: la articulación del tiempo.
Quién es quién (el título figura como ¿?(Quién es quién)) se sostiene, sin embargo, sobre una estructura menos orgánica que Quiérame. Sus dos partes reconocibles (un trío femenino y luego un dúo masculino que se prolonga en una especie de tercera sección) guardan entre sí una relación casi nula y el conjunto se extiende de una manera excesiva; en cierto punto la obra comienza a girar sobre sí misma. En cambio Quiérame avanza de una manera sostenida y el recurso que utiliza Garay —variaciones sobre ciertas acciones y motivos de movimiento— ofrece permanentemente nuevas perspectivas.
No puede menos que destacarse el trabajo expresiva y técnicamente muy maduro de los jóvenes intérpretes; así como la participación del violinista Marcelo Lupis, de una fantástica presencia escénica en Quién es quién, y cuya responsabilidad excede la ejecución del instrumento.

Laura Falcoff. CLARÍN

Construcciones Invisibles

Resumen de la Obra Organizado en cinco cuadros: “Vencer el Iman”, “Mil Oxigenos”, “Signo en tu Sombra”, “Partir”, y “Celebrar la Vida”; Construcciones Invisibles es un espectáculo de danza poesía con 9 performers en escena, inspirado en textos de Alejandra Pizarnik e Italo Calvino.
El discurso dramático espacial nace como resultado de bucear textos de poetas y escritores relacionando la idea de levedad y peso, de la “locura” del mundo que petrifica las cosas en contraste con lo azaroso y ligero del escribir y del danzar; del poder de Medusa y de Perseo. Ambos nos habitan y nuestro devenir es un viaje donde los colores, las melodías y las formas varían permanentemente. Quizás lo único que realmente tenga peso sea el sostenimiento del deseo más íntimo a lo largo de todo el camino de la vida. Solo hace falta descubrirlo y sentirlo.
Construimos permanentemente tanto personal como socialmente situaciones, estados, formas de estar en el mundo totalmente contrapuestas unas de otras. En ellas navegamos como flotando en nuestra liviandad o sucumbimos bajo el peso de estados emocionales.

Concepto Musical de la Obra: Como músico Marcelo Lupis buscó asegurar un concepto de unidad más allá del que el relato y el movimiento en sí le otorgan. En sus propias palabras, “existen muchas maneras de lograr unidad en una obra, puede ser un ritmo, una tonalidad, una forma entendida como tal y organizada, un caos definido, un tipo de textura, o una tímbrica elegida, o muchas opciones más que en sí forman parte de una decisión que el espectador puede entender como tal.” Tomó estas dos últimas mencionadas: la textura y el timbre. Un factor determinante para ello fue la heterogeneidad de los intérpretes seleccionados - desde su fisonomía hasta su formación profesional -, resultando en distintas calidades de movimiento. Consideró así que debía lograr algo similar con la música e instrumentos a utilizar. Trasladó al campo de la tímbrica esta diversidad y decidió adjudicarle a cada intérprete un instrumento musical que caracterizara su personalidad. De esta manera el espectador podrá relacionar - consciente o inconscientemente - integrante y sonido, acentuando las diferentes texturas de cada escena, ya sea con todos los instrumentos, o con dúos, solos, tríos, etc. El resultado: Nueve individuos, nueve instrumentos...

Seleccionados al FESTIVAL “SUR DESPIERTO 2004” Este espectáculo cuenta con un subsidio del instituto PRODANZA



MUNDOTEATRAL.COM 19/07/04

PROYECTO UNDER

En la era de la reproducción del olvido el free rock más elegante corrompe todas las fronteras y evita el aburrimiento en un disco diferente. Hoy en día, una orquesta se refiere a un grupo de numerosos músicos tocando juntos y Marcelo Lupis sintetiza la multiplicidad con histrionismo. Él se ocupa de la voz, violín, teclados, saxo, percusión, samplers, flauta, guitarra, de un número indefinido de instrumentos que acompañan y por fin, al terminar, el disco nos remonta a la historia del hombre orquesta. Y bien entrenado, este músico y productor emite un sinfín de ondas sonoras con el grabador prendido y como artífice de un mundo incomprensible termina gestionando la apología melómana. Doce canciones bipolares; euforia y tranquilidad enmarañadas en un disco que no conoce fronteras. Más bien todo lo contrario. El jazz abunda, las melodías pop se acomodan a la perfección y el entramado se convierte en una textura sin desperdicios. “Shhhh” tiene un sonido por momentos suave, por momentos más pesados, por momentos más arengadotes y demuestra que el número exacto de instrumentos no suele depender, como remarcarían los más puristas, del tipo de música. Y esto sucede porque, en este caso, junto a su banda y una extensísima lista de invitados, la verborragia de sonidos es tal, que sería imposible etiquetarla.

Nicolás Sobrero, PROYECTO UNDER.COM